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06 noviembre 2011

Sobre el fraude científico y los medios de comunicación.


Hace unos día se ha sabido que el investigador (¿o sería más bien himbestigador?) holandés Diederik Stapel cometió fraude en decenas de publicaciones científicas, algunas de alto impacto, como Science, que se ha apresurado a escribir un editorial en el que advierte de la poca credibilidad que tendrían los datos presentados por este psicólogo.

Los hechos por supuesto son reprobables, como si suceden en cualquier otra ocupación. Nos indigna ver que un delantero se tira en el área contraria simulando un penalty, que un policía se lucra vendiendo la droga que decomisa o que un banquero…en fin, cualquier cosa que haga un banquero. Posiblemente lo peor que puede hacer un científico es falsear datos o, como en el caso de este psicólogo holandés, inventarse esos datos, que ya puestos en faena es más cómodo que tener que hacer el experimento para luego amañar los resultados (ya que somos ruines lo somos por partida doble).

Sin embargo, lo que me interesaba en este caso es comentar brevemente el papel de los medios en estos casos de fraude científico. Los que nos dedicamos a la ciencia somos los más indignados con el tema porque pasamos muchas horas en el laboratorio obteniendo muchos resultados negativos y decepciones como para que alguien que no ha movido un dedo o que ha falseado datos consiga publicaciones en revistas de alto impacto, con todo lo que ello significa (mayor reconocimiento, mayor acceso a becas o contratos, mejores subvenciones…). Por otro lado, teniendo en cuenta que los fondos destinados a la investigación dependen en gran medida de la aportación del estado y, por tanto, de los contribuyentes, el fraude científico sería casi equiparable a una malversación de fondos que afecta a la sociedad en su conjunto. Ahora bien, sabemos que los casos de fraude científico no son excesivamente numerosos y la ventaja que tiene la ciencia con respecto a otras formas de creación de conocimiento es que esos nuevos datos, si son relevantes, van a intentar ser reproducidos por otros grupos de investigación, por lo que más tarde o más temprano se terminará sabiendo si ha habido fraude o no. Por este motivo, algo que a priori tampoco es tan relevante en cuanto a sus consecuencias prácticas (nada comparable, por ejemplo, a una estafa económica) adquiere una importancia sustancial en los medios de comunicación.

Durante estos días la noticia del fraude del psicólogo holandés ha aparecido en casi todos los medios de comunicación, en algunos casos incluso entre las noticias destacadas del día, lo cual no me parece en absoluto censurable, pues es una información relevante que debe ser conocida por el público. El problema es que la ciencia no goza de demasiados titulares en la prensa y los medios de comunicación en general, por lo que el tratamiento que se hace de estas noticias puede dar la sensación de que el fraude es una práctica habitual de los científicos, contribuyendo a crear una figura negativa del científico, al menos en algunos sectores de la población. Por suerte los científicos gozan de la valoración más alta por parte de los ciudadanos en comparación con muchas otras ocupaciones.

Por otro lado, en los medios se exagera la importancia de fraude científico intentando enfatizar el papel del científico que lo ha cometido, haciéndolo pasar por una “autoridad mundial en su campo”. Yo, sinceramente, a Stapel no lo conocía y de hecho jamás había visto titulares en medios de comunicación haciendo referencia a sus investigaciones. También he llegado a escuchar en algún telediario que nadie se explica cómo el artículo publicado en Science pudo pasar los filtros para llegar a ser publicado. Hombre, no seamos ingenuos. Fabricar datos no es tan complicado. Basta con saber que un tema es relevante y saber las preguntas adecuadas que deben formularse para publicar con impacto alto. Otra cosa es que haya que hacerlo bien, y Stapel parece que no lo hacía mal.

Que conste que creo que los medios están haciendo un esfuerzo en los últimos años por informar mejor sobre ciencia, aunque todavía queda mucho por mejorar, y podrían aprender de muchos bloggeros, que informan mucho más y mejor sobre ciencia que los principales medios de este país. Por ejemplo, muchas de las noticias que se dan en los periódicos y televisión son calcos de otras por la sencilla razón de que los periodistas copian los comunicados de prensa que les envían una semana antes de su publicación las revistas científicas más importantes, como son Science, Nature o Lancet, que en general, son buenos artículos periodísticos (están escritos con ese fin), pero que hacen que la información que se ofrece sobre la ciencia en los medios sea muy homogénea y que a menudo no se hable de artículos publicados en otras revistas muy interesantes aunque menos mediáticas que las otras. Aunque este es otro tema del que posiblemente hablaremos en el futuro.

16 febrero 2011

Dejad que los niños se acerquen a mí, dijo la ciencia

Mientras leía la entrada de mi compañero de bitácora sobre el artículo fabricado por la mente de una talentosa niña, me vino a la memoria un artículo recientemente aparecido en Biology Letters. En él, unos colegiales explicaban, a su manera, sus interesantes experimentos con abejas. El propósito del artículo no era otro que permitir que los niños aprendieran como funciona la ciencia, presentándosela como un juego con reglas (en concreto definen la ciencia como: “the process of playing with rules that enables one to reveal previously unseen patterns of relationships that extend our collective understanding of nature and human nature”). De este modo, los intrépidos investigadores soportaron sobre sus espaldas todo el peso del estudio, desde el planteamiento de los experimentos hasta el análisis de los resultados. Lógicamente a escala su escala de trabajo y conocimientos (es más, el artículo no tiene referencias), pero no menos meritorio por ello. El problema a estudiar no era otro que intentar clarificar si los animales, en concreto, las abejas eran “inteligentes”, o al menos en cierto grado. Es decir, de alguna manera, intentar descubrir si la capacidad de “pensar” es únicamente humana.

Para ello, ofrecieron a las abejas unas disposiciones de colores (el equivalente a las flores en la naturaleza) y observaron como estas aprendían a seleccionar aquellas flores que contenían su alimento, el azucar. Posteriormente, y tras darse cuenta que las abejas podían llegar a aprender un patrón, cambiaban algunos factores como el color de las supuestas flores o la distribución general para saber si los insectos serían capaces de identificar esos cambios y aún así descubrir las flores con alimento. De manera general, estos animalitos no pudieron llegar a tanto…¡pero algo habían hecho! Hay que ser conscientes que, a lo mejor, aprender esos patrones no tiene ningún sentido biológico para las abejas, es decir, que la selección podría no haber actuado sobre esa capacidad planteada en el experimento en concreto. Y creo que este sí que es un factor importante que deberíamos darnos cuenta cuando los animales “no aprenden” algo planteado por los humanos.

No obstante, independientemente de todo ello, el trabajo merece ser leído porque además de resultar divertido (merece especial mención los agradecimientos), nos ayuda a evitar que se nos olvide lo que realmente hace uno cuando trabaja en ciencia. Aprender y dar a conocer. El sistema actual no siempre favorece esta labor y hace que en la mayoría de los casos, la ciencia se quede entre los científicos y ni los niños, ni los adultos, sean conscientes de los descubrimientos. En este caso, un grupo de escolares y esos pequeños animalitos nos han enseñado como con imaginación e interés se puede aprender mucho del mundo que nos rodea y que estos insectos son capaces de resolver algunos de los puzzles a los que les sometemos (o les somete la naturaleza). En conclusion, como dicen en el artículo “This experiment is important, because, as far as we know, no one in history (including adults) has done this experiment before”. Ahí está la primera piedrecita en el camino.

Para saber más: Blackawton et al. 2010. Blackawton bees. Biology Letters. Doi: 10.1098/rsbl.2010.1056.

Pero no te olvides de los FPIs.

02 marzo 2009

La Royal Society "libera" (transitoriamente) sus publicaciones

A quien le pueda interesar tener acceso a ciertos artículos:

Royal Society content has moved to HighWire - and, to celebrate, all articles are now FREE for six weeks
Royal Society Publishing is pleased to announce that, as from 18 February 2009, our online journal content will be hosted on the new HighWire H2O platform, where all articles - from 1665 to present - will be completely FREE to access until 31 March 2009.
Find out more about the HighWire H2O platform and take advantage of FREE access to more than 60,000 articles by visiting our new site.
And if you enjoy the six-week free access period, please consider signing up for regular Table Of Contents alerts to the Royal Society journal(s) of your choice.

15 diciembre 2008

Interesantes conferencias en el Año de Darwin

Cuanto más nos aproximamos al 2009, nos encontramos con un mayor número de anuncios de actividades y conferencias que se desarrollarán en las próximas fechas en honor a Darwin. En este punto me gustaría informaros de dos grandes ciclos que se anuncian para el próximo año. Reunir grandes figuras, grandes científicos que traten sobre diferentes enfoques de la teoría evolutiva no es nada fácil, pero en ciertas ocasiones se consiguen grandes aciertos.


Llegados a este punto me gustaría informaros del Ciclo de conferencias titulado “200 AÑOS DEL NACIMIENTO DE DARWIN” coordinado por el Dr. Santiago Merino que tendrá lugar en el Museo Nacional de Ciencias Naturales. Prestigiosos investigadores como Francisco Ayala, Juan Moreno, José Luís Sanz, Manuel Toharía, Francisco Mora o Manuel Soler, entre otros, hablarán de evolución desde diferentes perspectivas próximas a la genética, la ecología, la etología o la paleontología. Para más información, ver.


Por otro lado, el Dr. Francisco Valladares coordinará una serie de conferencias que tendrán lugar en el auditorio del centro Cosmocaixa de Madrid entre el 8 de enero y el 29 de abril de 2009. Bajo el título general de “El ritmo de la vida: evolución y diversidad biológica” diferentes investigadores españoles y extranjeros divulgarán sobre parasitismo, genética,… con charlas con títulos tan sugerentes (para mi gusto) como “Bailando con la pesadilla de Darwin: los parásitos y sus interacciones evolutivas con los hospedadores”. Para más información, ver.


Espero que nos podamos ver en alguna de estas interesantes citas…

17 noviembre 2008

Felicitación...

Desde aquí queremos mandar nuestras más sinceras felicitaciones a nuestro blog amigo, La lógica del Titiritero, por su reciente premio como bitácora de interés científico en los “premios 20blogs”.

04 noviembre 2008

Biodiversidad marina de la Macaronesia - Curso libre.

Son muchos los eventos que durante los próximos días se celebrarán en diferentes ciudades de España, enmarcados dentro de la “semana de la ciencia”. Uno de ellos, de los cuales hemos tenido información, es el ciclo “Biodiversidad marina de la Macaronesia” que se impartirá en La Laguna, Tenerife, donde se podrán escuchar conferencias como "Los peces litorales de la Macaronesia: biogeografía y evolución", “Biología y evaluación de pandálidos en los Archipiélagos Macaronésicos”, "Ecología y conservación de cetáceos en un enclave de alta biodiversidad: Islas Canarias", "Divulgar la biodiversidad, compromiso social. Un modelo, la costa de La laguna” y "El océano invisible: del pelagos ignorado al ignoto”. Estas conferencias se impartirán los días 11-14 y 18 de este mes, respectivamente. Los conferenciantes, en general son investigadores vinculados a la Universidad de La Laguna. Más información en la imagen adjunta.


Nota, aquellos necesitados de algún crédito de libre configuración pueden verse doblemente beneficiados con estas conferencias.


22 octubre 2008

¿Conoces JoVE?

Supongo que vuestra respuesta es similar a la mía, simplemente, no. Al menos esa era la respuesta hasta hace escasos minutos. Porque uno de esos mail de publicidad sobre revistas on-line que frecuentemente bombardean las bandejas de nuestros correos electrónicos me avisó de la existencia de esta revista.

Pero qué es Jove. Pues según se detalla en su portal electrónico, JoVE son las siglas de “Journal of Visualized Experiments”. Supongo que no habré sido el único sorprendido con el título porque como bien sugiere (y confirman en la revista) esta es una publicación on-line de acceso libre con revisores por pares, que publica investigaciones biológicas en formato video. Sí, algo así como mini documentales metodológicos.

Una imagen vale más que mil palabras, creo que sería un lema adecuado para esta revista y por lo que he visto, que no es mucho, los videos que ofrecen son de buena calidad narrados con un buen audio, de los que también se ofrece la posibilidad de descargar un pdf con un esquema del proceso relatado acompañado de una pequeña sección con los principales resultados y una pequeña discusión.

Al parecer es la primera revista de este tipo incluida en Pubmed, algo que supongo la hará más accesible y conocida para todos. Quizás esto sea una prueba más del cambio en el sistema de publicación que estamos viviendo.

Los meta-análisis. ¿Qué son?¿Por qué pueden salvar vidas?

Los meta-análisis son estudios estadísticos que permiten evaluar en un solo análisis los resultados de varios trabajos sobre un mismo tema. La ventaja que tienen estos análisis es que permiten analizar todos los datos como si formasen parte de un solo estudio y nos pueden dar una idea bastante buena del efecto de la variable o el tratamiento que queremos estudiar.
Pero los meta-análisis no están exentos de problemas. El principal es el de determinar qué trabajos se incluyen en ellos. Muchas veces, aunque dos estudios intenten evaluar una misma variable pueden hacerlo empleando protocolos experimentales diferentes. Por ejemplo, si pretendemos estudiar el efecto del estrés en las ratas sobre la liberación de corticosterona en el plasma (es una hormona que se libera en respuesta al estrés) debemos tener en cuenta, entre otras cosas, cuál es el grado de estrés al que se ha sometido a la rata (hay diferentes formas de estresar a una rata entre las que están inmovilizarla envolviéndola en un trapo o metiéndola en un tubo de plástico, colocar un pañuelo impregnado con hormonas de gato o zorro, darle una pequeña descarga eléctrica,...), por lo que es posible que no se pudiesen comparar los datos de esos trabajos si los protocolos son muy diferentes entre sí.
Por otro lado, deben excluirse del análisis aquellos trabajos que no se consideren bien diseñados. Ya hemos hablado algo acerca de ello aquí y aquí, pero comentaré un par de cosas. Un ejemplo de buen diseño en el caso de ensayos clínicos es el empleo del doble-ciego, ya que las propias expectativas del investigador pueden sesgar los datos obtenidos en uno u otro sentido (aunque este sesgo se produzca de forma inconsciente). De hecho, algunas revisiones han mostrado que el efecto de no tener el diseño el doble ciego puede hacer que haya una desviación de los datos de hasta un 17%. En otra revisión que se centró en el caso de la acupuntura se vio que esta variación podía llegar incluso al 40% (a favor del efecto beneficioso de la acupuntura, claro).
Otro de los factores clave a tener en cuenta en los ensayos clínicos es la asignación aleatoria de los individuos a los diferentes grupos experimentales. A veces, aunque pueda ser de forma inconsciente, el investigador puede incluir a aquellos individuos que cree que van a ser más sensibles al tratamiento en el grupo de dicho tratamiento y al resto en el grupo control.

La principal ventaja que ofrecen los meta-análisis es que permiten analizar al mismo tiempo tamaños de muestra muy grandes. Si en un trabajo con ratas habitualmente se emplean del orden de 10 ratas por grupo en un meta-análisis se puede disponer de unas 200 porque se han combinado los datos de unos 20 trabajos (o más, depende del tema estudiado). Esto hace que el análisis sea más potente y permita encontrar diferencias que con muestras pequeñas sean difíciles de encontrar. A veces cuando se realiza un experimento y se analizan los resultados se ve que se está al borde de encontrar diferencias estadísticamente significativas y sospechamos que añadiendo algunos animales más al estudio se encontrarían esas diferencias. El problema es que a veces no se dispone del tiempo o el dinero necesarios (o ambos al mismo tiempo) y el trabajo se deja como quedó. Y además, no podemos asegurar que incluyendo más animales encontraríamos diferencias. Pero a los dos meses salen otro par de trabajos sobre el mismo tema y ves que no hay diferencias pero que están cerca de la significación. Entonces se cogen todos los datos de esos trabajos y de otros anteriores y se ponen en común y voilá, se encuentran diferencias. Y a veces esta estrategia salva vidas. Eso ocurrió, por ejemplo, con la administración de esteroides a las madres de niños prematuros antes de su nacimiento, una idea de unos médicos de Nueva Zelanda que trataron de evaluar en varios trabajos entre los años 1972 y 1981, pero no obtuvieron resultados positivos. Posteriormente se realizaron algunos otros trabajos sobre el tema y en el año 1989 a alguien se le ocurrió la idea de ponerlos todos juntos en un meta-análisis (eran 7 trabajos en total) y los resultados del análisis (que pueden verse en el gráfico, explicado al pie) mostraron este tratamiento reducía las probabilidades de morir de los niños prematuros entre un 30 y un 50%. La pena es que algunos niños murieron durante los años anteriores incluso habiendo suficiente información disponible para haberlos salvado. Pero, como dice el refrán, más vale tarde que nunca.
Otro trabajo famoso y reciente en el mundo de los meta-análisis fue uno publicado en Lancet sobre la eficacia de la homeopatía, donde se mostraba que los efectos de estos tratamientos podían ser atribuidos al efecto placebo (hablaremos de este misterioso efecto en breve). Y otro más, también reciente, mostró lo que ya se sabía hace algún tiempo, aunque sigue siendo uno de esos mitos que mantienen abuelas y madres: que la vitamina C es buena para prevenir los catarros. Pero las perdonamos porque lo hacen con buena intención.

El gráfico representa los datos de 7 estudios independientes. Las líneas horizontales representan los resultados de cada uno de los ensayos analizados (cuanto más corta es la línea más confianza hay sobre el resultado), y el rombo representa la combinación de los resultados. La línea vertical indica la posición alrededor de la cual las líneas horizontales deberían situarse si los dos tratamientos comparados en los ensayos tuviesen el mismo efecto (si la línea horizontal toca la vertical significa que ese ensayo no encontró una diferencia clara entre ambos tratamientos). La posición del rombo a la izquierda de la línea vertical indica que el tratamiento estudiado es beneficioso. Si las líneas horizontales o el rombo se encuentran en el lado derecho de la línea vertical indica que el tratamiento estudiado es más perjudicial que beneficioso.

A aquellos interesados en este tipo de análisis les recomiendo que visiten The Chocrane Collaboration, que es una organización sin ánimo de lucro en la que diversos especialistas realizan este tipo de análisis para analizar ensayos clínicos.

09 octubre 2008

01 octubre 2008

de Prada´s flies

Recientemente, en el congreso de Etología (por cierto, en mi opinión, un magnífico congreso) un investigador brasileño nos habló de sus investigaciones sobre opiliones. En esa charla, comentaba lo curioso que resulta que, a diferencia de investigadores que trabajan con grupos más conocidos, él tiene que iniciar sus conferencias presentando a sus modelos de estudio. Señores, “Los opiliones no son arañas”, ese era un principio básico sobre el que continuar su exposición.

El uso del nombre común por parte de la sociedad hace que algunas veces cometamos errores al referirnos a alguna especie. Como en el caso del principio, uno podría fijarse en una esquina de la casa y rápidamente pensar que tiene arañas, cuando en realidad no lo son. Generalmente es un problema que nos ocurre con grupos poco conocidos que se parecen a otros con los que estamos más familiarizados. Quizás sea un error menor pero hay que tener cuidado con ello. Por así decirlo es como llamar a los burros caballos o a las sillas mesas. Se parecen pero no son lo mismo.

Esto viene a cuento del comentado artículo del señor de Prada. Aparte del desconocimiento de la teoría evolutiva que demuestra el autor (de lo cual ya hablaron otros) mi intención aquí es romper una lanza, aunque sea pequeña, por esos invertebrados a los que se refiere. En ese artículo, de Prada hace referencia hasta en dos ocasiones al mosquito del vinagre, sin citar el nombre científico de esa especie, algo inadmisible en textos rigurosos en biología. Lógicamente, dada la ausencia de referencia al nombre científico de la especie no estoy completamente seguro de ello, pero sospecho que en realidad el autor quería referirse a la mosca del vinagre (Drosophila melanogaster). ¿Razones? más que nada porque esta especie sí es un excelente modelo de estudio ampliamente utilizado en biología del que tenemos los suficientes conocimientos de su genoma como para poderlo comparar con el de los humanos y concluir las numerosas semejanzas entre ellos, siendo esto último a lo que parece referirse especialmente el autor. (Nota: por prudencia también busqué sin éxito referencias al mosquito del vinagre en bases de datos libres (pubmed, google académico) ¿vosotros conocéis esa especie?). Por tanto, creo que el autor se equivocó al nombrar la especie, aunque no estoy completamente seguro, permitanme que lo sospeche, algo en lo que no debo ser el único,ya que otros también lo han entendido igual.

En esto, pronto se me vino a la mente el ejemplo del investigador brasileño. ¿Qué es un mosquito? ¿Es lo mismo que una mosca?. Aunque pudiera haber cierta controversia ampliando o reduciendo ligeramente la amplitud del término, los manuales entomológicos parecen estar de acuerdo con que “mosquito” debe utilizarse como referencia para insectos de la familia Culicidae. La mosca del vinagre pertenece a la familia Drosophilidae, luego no sería exacto referirse a estos insectos como mosquitos. Pronto pensé que podría deberse a un error debido a la definición de la RAE, pero tampoco. Las definiciones que da este organismo también excluirían con claridad a las moscas del vinagre del grupo de los mosquitos. Por tanto, en conclusión, es normal que el señor de Prada desconozca la diferencia entre mosquitos y moscas porque no tiene por qué conocer toda la terminología entomológica, no tiene por qué ser entomólogo, ni siquiera biólogo, ni conocedor de la naturaleza. Pero esto hace sospechar más si cabe, su capacidad para poder dar lecciones sobre el hecho evolutivo, el valor de su opinión. Señor, aunque se parecen, “no son lo mismo”.

24 septiembre 2008

Una imagen no muy ilustrativa

En la edición impresa de hoy (accesible aquí) del diario 20 minutos comentaban una noticia que ha tenido cierta repercusión en la prensa sobre el metano y el Ártico, el titular puede dar idea de su contenido.


Sin entrar en otras consideraciones acerca de la noticia, de la cual desconozco la relevancia real y su veracidad, me llamó la atención la fotografía que acompaña al texto. Curiosamente, una noticia que trata sobre el Ártico muestra una imagen de un pingüino. Que yo sepa, no se conocen pingüinos (pájaros bobos) más que en el hemisferio sur, muy lejos del Ártico, así que esta vez, creo que han metido un poco la pata seleccionando la imagen. Digamos que no es muy ilustrativa de la noticia.



Imagen extraída del diario 20 minutos de su edición de hoy.

22 septiembre 2008

Fotciencia08

Dicen que una imagen vale más que mil palabras. Quizás sea verdad y que esto también se pueda aplicar a la divulgación científica. Al respecto, nos informan de la apertura del plazo de convocatoria del Certamen Nacional de Fotografía Científica (FOTCIENCIA08). Según se detalla, el propósito de esta convocatoria es aproximar la ciencia a la sociedad mediante la difusión de imágenes científicas y un comentario de aquello que ilustra. El plazo de esta convocatoria finaliza el próximo 30 de Octubre. Para más información podéis acceder aquí.

08 septiembre 2008

Anuncio de interesantes conferencias en Madrid

Jordi Agustí, José Mª Bermudez de Castro o E. Carbonell son algunos de los nombres más ilustres del panorama científico español. Escuchar a estos conferenciantes no siempre es fácil y menos aún, poderlos reunir en torno a un ciclo de conferencias. Al respecto, la fundación Juan March anuncia un ciclo de conferencias titulado Orígenes De La Civilización: Perspectivas Evolucionistas, en las que mediante dos sesiones semanales, Martes y Jueves, los próximos meses de Octubre y Noviembre (ver programa) diferentes autores, como los citados al principio, irán pasando por sus salas. Además, como ventajas están que la asistencia es libre y que, como puede verse en la información oficial, los temas tratados muestran una interesante diversidad.

21 agosto 2008

Publicidad de la publicación.

La publicidad llegó a la ciencia. Es indudable que el facilitar el acceso a los artículos puede potenciar un incremento en la repercusión (citas) de los mismos. Por ello, es frecuente encontrarte cada vez más alertas de revistas científicas en las que se incluyen unos pocos artículos, tres o cuatro, publicados durante esa semana en su página web. De este modo, este modelo permite hace que sólo tengas que fijarte en unos pocos artículos y no te pierdas ninguno como podría pasar en el modelo tradicional, en el que te informan de todos los artículos que son publicados de un número de la revista.

Además de ello, en los últimos tiempos se da a los autores la oportunidad de publicar sus manuscritos en versión abierta, esto es, accesibles a cualquier persona. El modelo es diferente al de una revista de libre acceso, pero “básicamente” permite lo mismo, que cualquier persona con acceso a Internet pueda leer tu artículo. Para ello los autores tienen que pagar una considerable cantidad de dinero. Aún así, si tienes esa posibilidad, ¿Por qué no dar libre acceso a tu artículo, posiblemente incrementando su difusión?

Pero la cuestión es otra, hoy en el correo tenía un correo de la revista Malaria Journal, una revista de libre acceso de temática fácilmente reconocible por su nombre. Es frecuente que estas revistas, en busca de potenciales autores, manden correos indiscriminadamente (básicamente spam) dándose a conocer y señalando sus virtudes frente a otras revistas. Pero este correo era diferente, lean:

Dear xxxxxxxx,

I am writing to let you know about an article that has recently been published in Malaria Journal, an open access journal. The journal has just received its new Impact Factor of 2.47 and remains 1st in the field of Tropical Medicine in the Journal Citation Report.

Given your area of research, I thought that you might find this article on the analysis of the cost of co-blistering mefloquine and artesunate of interest and hope that next time you are preparing a manuscript you might consider submitting it to the journal.

In this paper, the authors analyse the cost of co-blistering mefloquine and artesunate to improve access to artemisinin-containing combination with mobile team and village health workers. The authors conclude that in addition to the costs of the drugs themselves, substantial investment may be needed to ensure that they affordably reach those most in need of them.

Como podrán entender el contenido de este artículo, aunque pudiera ser interesante, no es lo que más me apasiona a mi, digamos que no leo mucho sobre este tema. Pero el tema central es otro. ¿Existe un nuevo mecanismo de publicidad en las publicaciones científicas? Desde luego, de ser así, no es para nada una mala estrategia de publicidad. Utilizan listas de correo (que vete a saber como las consiguen) para publicitar un artículo que quizás te pudiera interesar y servírtelo en bandeja es un medio fantástico con el que el autor puede incrementar la repercusión de su publicación y la revista puede incrementar el número de citas que recibe (y por ende el impacto de su revista, “indicador de calidad”). Pero… ¿esto conduce a un sinónimo entre ciencia y marketing? Lo queramos o no, las publicaciones están regidas en muchos casos por editoriales que no son más que empresas, si este es un nuevo servicio que pueden ofrecer a autores con dinero, ¿por qué no hacerlo? De todos modos, la labor de los científicos es bucear en las publicaciones existentes, aunque eso repercuta en un mayor trabajo, no dejándonos influir exclusivamente (aunque sí ayudar) por estos “servicios comerciales”.

Nota, aunque no sirva para mitigar el dolor de los afectados y sus allegados, desde aquí queremos hacer llegar nuestras condolencias a todos aquellos afectados por la tragedia aérea acaecida recientemente en Madrid.

18 agosto 2008

Otros toques de atención en la metodología científica

Mirando el contenido del último número de TREE he visto que continúa la polémica sobre el efecto de la revisión mediante doble ciego y el sesgo entre aceptación y rechazo de artículos con una mujer como primera autora (ver al respecto). En este caso, la discusión la protagoniza el editor de una de las revistas incluidas en aquel estudio (que no salía muy bien parada) seguida de la lógica réplica de los autores firmantes del primer trabajo. Desde luego recomiendo su lectura. Un intento por limpiar el nombre de la revista (Journal of Biogeography mediante su editor R. J. Whittaker) y una curiosa respuesta de los autores. Aunque ahora no quiero profundizar en este tema (quería tratar otros aspectos diferentes), me gustaría dar una pincelada de lo que se cuece en estos artículos. Según se detalla, Budden y colaboradores (autores del polémico estudio) parecen que tienen apunto de sacar del horno otro trabajo sobre el tema incluyendo datos editoriales (no accesibles para los autores en el primer estudio) proporcionados por una de las más importantes editoriales de publicaciones científicas (Blackwell Publishers). Curiosamente, Journal of Biogeography es una de las revistas distribuidas por este grupo editorial, pero parece que el comité editorial de la revista (personado en la figura de su editor jefe, el mismo R. J. Whittaker) ha declinado la participación en ese estudio argumentando confidencialidad de los datos requeridos por Budden y colaboradores. En relación con todo este tema también recomendamos un artículo de Tregenza publicado en TREE hace unos años (ver más abajo).

Pero aunque quería comentar esto no pretendía que fuese el tema central de esta entrada y es que buceando en estos artículos he llegado a otros que me parecen interesantes para ser citados aquí. Su tema central, otros problemas de los que puede adolecer la ciencia, la nacionalidad del autor. Ann M. Link testó la posibilidad de que los artículos enviados a Gastroenterology difirieran en la tasa de aceptación o rechazo en función de que fuesen firmados por autores de USA o de fuera de USA y que fuesen revisados por autores de este u otros países. Así, los artículos escritos por autores de USA tuvo una mayor frecuencia de aceptación cuando los revisores eran compatriotas suyos que cuando no lo eran. Además, aunque los revisores extranjeros (de fuera de USA) tendieron a evaluar de manera más favorable los manuscritos procedentes de USA (con una significación de 0,09), esta asociación aumentaba considerablemente (p=0,01) cuando autores y revisores compartían nacionalidad (ambos de USA). ¿A qué se debe? ¿Acaso nos creemos más los resultados según de donde vengan? ¿Hay un favoritismo por aceptar los artículos de conocidos o paisanos? En este estudio también se observa que cuando el manuscrito provenía de autores de fuera de USA, el porcentaje de aceptación y rechazo no difería entre revisores de USA o de fuera de ese país. Entonces ¿es mejor la ciencia de USA que la del resto de los países? ¿La revisión es más eficaz cuando la hacen gente menos relacionada? La verdad es que da que pensar. Por su parte, en otro estudio se encontró un alto efecto del país de afiliación sobre la aceptación del manuscrito. Estas diferencias fueron patentes incluso cuando se limitaron los análisis a países ricos diferenciándolos en función de que los trabajos provinieran de países con el inglés como lengua oficial (Australia, Canada, Nueva Zelanda, Reino Unido y USA) frente países con otro idioma oficial (Países de la UE, Israel, Japón, Noruega y Suiza). Aunque estos estudios tienen muchos puntos flacos como limitar el estudio a una nacionalidad frente al resto (primer caso) o identificar como nacionalidad el lugar de correspondencia del autor, parece indicar que sería aconsejable que las revisiones se realicen sin sesgos de nacionalidad. Es difícil saber si realmente en USA (u otros países) se hace siempre mejor ciencia que en otros países o si son factores sociales o relativos al lenguaje los que determinan estos sesgos, pero en cualquier caso sirve para que sigamos atentos a ello. Quizás el modelo del doble ciego nuevamente se posiciona como una alternativa útil para evitar estas dolencias.

Pero una vez pasada la barrera de aceptación o rechazo del artículo, ¿qué pasa cuando el artículo ya está publicado? ¿Acaso permanecen esos sesgos que adolecen la revisión a la hora de citar los artículos? Esas preguntas se las hicieron ya en su día Roosa Leimu y Julia Koricheva para trabajos en el área de ecología. Sus resultados arrojaron una nueva evidencia, existe un sesgo en las tasas de cita en relación a que el primer autor sea o no de un país de habla inglesa, siendo favorecidos aquellos estudios de autores anglosajones. ¿A qué se debe? Lógicamente nos encontramos con un nuevo punto de difícil explicación, en el que deben estar influyendo multitud de factores. Lo que parece lógico es que para aquellos autores provenientes de países de habla no inglesa, la redacción de manuscritos en ese idioma supone un cierto sobreesfuerzo, a pesar del cual, posiblemente de manera general, no se alcance un nivel óptimo de redacción. Esto tiene que dificultar la lectura por parte de aquellos autores de habla inglesa y puede suponer un cierto “rechazo” a leer estos artículos y a la postre a citarlos. En cualquier caso nos encontramos ante graves dificultades a la hora de realizar estos estudios sobre la pureza de la ciencia debida a múltiples factores, desde aquellos más básicos como la accesibilidad a los datos para realizarlos a aquellos debidos al sesgo natural en la distribución de los científicos. Por ello, sería aconsejable hacer multitud de estudios sobre el tema que despierten en lo científicos un afán por recordar la “limpieza” de la ciencia y alertar sobre posibles defectos del sistema.

Para terminar daremos una nota de color en este desconcierto apático. En estos estudios también encontramos resultados halagüeños y esperanzadores en cuanto a la “pureza de los científicos”. Así, en el estudio de Leimu y Koricheva vemos que no parece que los científicos muestren un comportamiento machista a la hora de citar los trabajos de otros científicos, no encontrándose sesgos significativos en el número de citas por razón de sexo del autor. No todo van a ser malas noticias, ¿no?

Citas:
Ann M. Link. 1998. US and non-US submissions an analysis of reviewer bias. JAMA 280: 246-247.
Budden et al. 2008. Response to Whittaker: challenges in testing for gender bias. Trends in Ecology & Evolution 23: 480-481.

Leimu, R. y Koricheva, J. 2005. What determines the citation frequency of ecological papers? Trends in Ecology & Evolution 20: 28-32.
Tregenza, T. 2002.Gender bias in the refereeing process? Trends in Ecology & Evolution 17: 349-350.

Whittaker, R. J. 2008. Journal review and gender equality: a critical comment on Budden et al. Trends in Ecology & Evolution 23: 478-479.


06 agosto 2008

La mosca bajo los ojos del literato

El pasado domingo, circulaba por casa el dominical de El País, como de costumbre. Al abrir el correo, como de costumbre también en una mañana de domingo, me encontraba con un mail de la lista de correo de la SESBE en el que se recomendaba un artículo, de Sampedro, donde se defendía la teoría de la selección natural por selección natural frente al pensamiento arcaico e infundado creacionista. Aunque interesante, mi atención se centró en otro autor, uno que aprendí a admirar gracias a Brainy y esas eternas discusiones en los pasillos de la facultad. Ese columnista de los viernes, autor de innumerables obras literarias, tertuliano habitual de las tardes radiofónicas, J.J. Millás.


La labor de los blog científicos es intentar (al menos, con más o menos éxito) conectar a todos aquellos, más o menos conocedores de la ciencia, con esta rama del conocimiento. Ya no vale el argumento de ser de ciencias o de letras para desconocer totalmente lo típico del otro. La batalla entre ambas ramas del conocimiento debe pertenecer al pasado (ver, ver). En ese ámbito colocamos el artículo de Millás. El autor describe (con la maestría de un escritor) y desde su prisma, aunque asesorado por científicos, la vida de una pareja de moscas de la fruta. En biología, estos animales son un modelo fundamental de estudio y suponen el medio sobre el que se testan multitud de pruebas en favor de la evolución. Su reducido tamaño, que supone un abaratamiento en su mantenimiento en términos de espacio y comida, y su alta tasa de multiplicación las posicionan como unos organismos ejemplares para estos estudios. Pero la visión de Millás no sólo sirve para acercar a los profanos en la vida de las moscas a las características típicas de su ciclo vital o de su estudio, también nos da a los que estamos más familiarizados con su manipulación una visión distinta de estos organismos. Él también se pregunta, en cierto modo, por qué las moscas son animales de segunda (ver) y nos recuerda que esos animales tienen vida (y resulta fascinante), algo de lo que posiblemente nos olvidemos cuando nos acostumbramos a tratalos como meros instrumentos en los que comprobar nuestras hipótesis. Desde aquí una recomendación a su lectura.

22 julio 2008

Los blogs científicos y otras cosillas

Que los blogs cada día tienen más que decir dentro del panorama científico es una realidad. Prueba de ello son sendos artículos publicados recientemente, uno en inglés y otro en castellano, tratando temas dispares dentro de una temática general. El primero, publicado en TREE (número de Agosto de 2008, sección forum) y el segundo en eVolución (número de Julio de 2008). Desde aquí recomendamos su lectura… En relación a ello, también recomendamos una lectura de otros artículos del último número de la citada eVolución, número que salió a la luz hoy mismo. Allí podréis encontrar un artículo muy interesante sobre algo que ya tratamos aquí y el libro que también anunciamos en su día.

02 julio 2008

Tramposos de cine.

Hace días tratábamos el tema de las mentiras en la naturaleza y curiosamente el próximo día 10 de Julio se proyectará en Madrid un documental que nos puede dar una ligera idea de ello. Bajo el título de “Tramposos” podremos encontrarnos con un documental que según reza el anuncio del documental trata sobre “…especies, extraordinarias, [que] utilizan tales técnicas [de caza] para engañar a sus presas que podríamos describirlas en verdad, como auténticas trampas vivas... a estos bellos monstruos de la caza, les hemos llamado cariñosamente, ¡Tramposos!”. Además de la proyección del documental, habrá una mesa redonda con la presencia del propio director de la película (Álvaro Mendoza) y el etólogo Rubén Molina.

Un buen plan para estas fechas de tanto calor.

Más información, aquí.

01 julio 2008

Insectos y fotografía, todo en uno en la Rioja.

Entre el 19 y el 20 de este mes se celebrará en el Palacio de Congresos y Auditorio de La Rioja la primera edición del Congreso Nacional Audiovisual y Multimedia de Invertebrados. Según puede leerse en su portal virtual, este congreso pretende unir a especialistas en los ámbitos de la Fotografía, la Filmación y la Entomología en un lugar de encuentro y de mutua colaboración. Aunque muchos entomólogos también comparten afición por la fotografía además de por estos pequeños organismos, dada la belleza de los animales son también muchos los amantes de la fotografía que fijan sus objetivos en estos insectos por una mera razón estética.

Por un coste de 60 € parece una muy recomendable apuesta de fin de semana. Más información en el portal.