26 junio 2007

El hombre invisible (e invidente)


Me he decidido a escribir este post incluyendo esta curiosidad acerca del hombre invisible como excusa para hablaros de un mundo tan impresionante como lo es el proceso de la visión; hoy nos hemos quedado en las entradas, si estáis interesados pasaremos a los primeros platos y postres.
Cuántas películas habremos visto sobre hombres cuya meta es ser invisible, poder campar a sus anchas por el mundo sin ser visto, espiar a las vecinas, a su mujer sin que ella lo sepa, a su jefe, familiares... en definitiva: al mundo. Es un pensamiento que a todos (no lo podéis negar) se nos ha pasado por la cabeza en algún momento. El poder que te otorgaría ser invisible no se puede describir; todos los ejércitos del mundo matarían por lograr hacer a sus soldados invisibles y así ser indestructibles. Pero, todo esto tiene un fallo fundamental. Muchos productores, directores y guionistas de cine son genios, no lo dudo, pero no poseen muchos conocimientos acerca de la fisiología del sistema visual, ya que no se puede ser invisible sin dejar de ver, y entonces, ¿de qué nos sirve ser invisibles siendo ciegos?

He aquí mi argumento:
Centrémonos en humanos, y perdón centrar mi explicación desde un punto de vista (nunca mejor dicho) antropocéntrico. Los humanos captan la luz del exterior gracias a un sistema de lentes al que llamamos ojo, constituido (simplificando en gran manera), si seguimos el camino de los rayos de luz al entrar en él, por: la córnea, cámara anterior, cristalino y cámara posterior (humor vítreo); la córnea y el cristalino tienen como función concentrar y enfocar los rayos de luz procedentes del exterior hacia la retina, situada en la cara posterior interna del globo ocular. La retina en humanos está compuesta por 10 capas (ver esquema) de células de diferentes tipos interconectadas entre sí para terminar en las células ganglionares, cuyos axones serán los que formarán el nervio óptico que llevará la información visual de ese ojo a la región correspondiente de la corteza visual que es donde realmente “vemos” (no voy a mencionar aquí la percepción visual en la corteza ya que me extendería demasiado). Es en la retina donde se capta la luz gracias a los pigmentos fotoexcitables de conos y bastones (rodopsina y fotopsina), transformando así la luz en impulso nervioso para dirigirlo finalmente a la corteza visual. La retina, al contrario que otros receptores sensitivos como el oído, procede embriológicamente del neuroectodermo, parte del ectodermo que dará lugar al SNC. Los conos y bastones, como la mayoría de las neuronas, no se dividen pero la zona que corresponde a los sacos que contienen los pigmentos está en continua renovación. Los conos son los responsables de la visión diurna, mientras que los bastones se relacionan con la visión en condiciones de escasa iluminación, cuando la luz es insuficiente para excitar a los conos, por eso se dice que son los responsables de la visión nocturna. Como dato curioso en la retina existe un “punto ciego”, es decir, un punto en el que no se capta luz; ya que no existen fotorreceptores porque coincide con la salida de las fibras del nervio óptico. Asimismo existe una zona de máxima sensibilidad a la luz, llamada fóvea, la cual es una depresión en la retina, y debido a esa anatomía, la luz incide directamente sobre los fotorreceptores. Proporciona la máxima agudeza visual no solamente por la mejor llegada de la luz, sino porque este lugar es donde se encuentran la mayor densidad de fotorreceptores de toda la retina, con la particularidad de que todos ellos son conos.
Los fotorreceptores como tales aparecen ya en animales a los que d, de forma errónea, llamamos más primitivos; son ejemplos los fotorreceptores que existen en el tegumento de muchos celenterados, los ocelos de las planarias y poliquetos, el ojo cuculiforme de cefalópodos, muy parecido al nuestro pero por una convergencia evolutiva (no estamos tan emparentados al pulpo como muchas chicas piensan) o el famoso ojo compuesto de artrópodos.
Pues bien la base fundamental de la visión es que los pigmentos de estas células capten la luz para así transformar la energía lumínica en impulso nervioso (Tampoco quiero extenderme en el aspecto de la fototransducción ya que realmente es muy extenso, aunque si queréis o estáis interesados podría hacer un post aparte) el cual se dirigirá por el nervio óptico hasta la corteza visual. Esto no se puede dar en una retina invisible ya que por definición algo es invisible porque no capta luz, ni provoca ninguna variación en las cualidades físicas de la misma, con lo cual no se puede dar la visión. Por lo que tenemos un hombre capaz de estar al lado tuyo sin ser visto pero cegato perdido. Resultado: un hombre invisible es físicamente imposible que vea.
Moraleja: tened cuidado con lo que deseáis; porque lo que a primera vista parecería una posición ventajosa puede estar llena de inconvenientes.

35 comentarios:

hurakanpakito dijo...

Bueno, siempre nos quedara'n los sensores de los tenta'culos :P

Anónimo dijo...

Me da la impresión, que además de problemas con la visión, también habría algún problemilla con el pigmento de la hemoglobina.
Me parece recordar que Carl Sagan lo comentaba, quizás en "el mundo y sus demonios"

Brain May dijo...

Anonimo
He hecho un comentario y creo que no ha salido; te quería decir que, hasta donde yo recuerdo de mis calses de bioquímica y fisiología animal, en el correcto funcionamiento de la hemoglobina, esto es, el correcto transporte, captación y donación de O2 a los tejidos, no interviene la radiación lumínica, intervienen, enbtre otras factores, la conformación d la proteína que viene dada por la primera unión de una molecula de O2, haciendo que la Hb sea mas afin al O2 a medida que se unen mas moleculas (hasta 4)

Donde sí es fundamental la luz es en la absorción de vitamina D, bueno realmente en la transformación de ergosterol (provitamina de origen vegetal) en vitamina D.

Un saludo

Leonudio dijo...

Pues a mi me parece una tontería, sin ofender.

Es de cajón que necesitamos pigmentos, no veríamos, nos pudriríamos en mil y un cánceres por las mutaciones en ausencia de una melanina que nos "aisle" de radiaciones, la "cámara oscura" del ojo también desaparecería...

Es de cajón que la vida así no puede desarrollarse, porque si no, probablemente la evolución ya lo hubiera hecho factible.

De todas formas, muchas peliculas no se centran en ser invisibles, si no en ser invisibles para los que nos rodean.

La idea no sería ser invisible sino en echarte una capa tipo harry pottr que te oculta de la peña :-)

Anónimo dijo...

Brain May :

Gracias por la rectificación.
Después de patearme los índices temáticos de mi mi biblioteca me veo incapaz de encontrar la cita que apuntaba antes, así que asumo que no existe :(
Vale, un dato falso más que me saco de la cabeza, ya sólo me deben quedar algunos miles por purgar XD

Viper dijo...

Estupenda y accesible explicación del complejo fenómeno de la visión...a costa de una divertida "excusa"

Un saludo del Clan!

Freman dijo...

nos pudriríamos en mil y un cánceres por las mutaciones en ausencia de una melanina que nos "aisle" de radiaciones

¿Por qué? Si las radiaciones pasan de largo porque eres transparente, no pueden hacerte daño.

Me lo tomo más bien como una metáfora del último dios de Pío Moa:

Dios se refleja en lo existente, en el mundo, pero permanece fuera y por encima de él; de otro modo habría que concebirlo como un objeto más de lo existente. Y dado que la ciencia se ocupa de lo existente y prescinde de si el mundo tiene o no un sentido, el concepto de Dios queda al margen de ella.

Una entidad invisible de este tipo sería necesariamente invidente, e incluso obviando un buen puñado de contradicciones anteriores, si lograse existir, no se parecería a lo que Moa quería fabricar.

hurakanpakito dijo...

Acabo de darme cuenta de que he entendido mal la historia, soy un torpe. Pensaba que te referi'as en todo momento a los famosos metamateriales que se esta'n desarrollando para hacer objetos invisibles. Vamos, que teo'ricamente puedes ser invisible y no dejar de tener pigmentos por ello. Pero ahi' se aplica la historia igual, el contenido del metamaterial no se ve, pero su contenido tampoco ve nada.

Brain May dijo...

Freman, no tiene porqué, cuando hablamos de invisibilidad es porque el cuerpo "invisible" no capta luz visible pero puede captar otras formas de radiación (radiación gamma, rayos X etc) capaces de ionizar los átomos de las moleculas de ADN y provocar mutaciones.
Si bien la luz del sol esta compuesta ademas de por luz visible de otros tipos de radiaciones (UV o Infrarrojos entre otros), asi que con los aparatos adecuados podría ser "visto", como en la pelicula, con aparatos de deteccion de IR.

Un saludo

Freman dijo...

Freman, no tiene porqué,

Por supuesto que tienes razón. Pero dado el tema, creí que era mejor tomarlo en su sentido más completo (porque, entre otras razones, tenía en mente el "razonamiento" moeño): la intangibilidad como propiedad bidireccional. Si Casper puede atravesar paredes, entonces no debería poder sostener objetos sólidos (siempre cabría hablar de una modificación voluntaria de las propiedades materiales).

Por cierto, en el anuncio del nuevo juego de Harry Potter aparecen dos cretinos paseándose por una cocina tapados con un mantel... hasta que alguien se harta y levanta el mantel.

Freman dijo...

Hace un tiempo salía en la prensa una técnica de "invisibilidad" basada en una tela "monitor" y un programa que sintetizaba vistas para proyectar sobre la tela. El problema, por supuesto, es que el efecto del camuflaje se reducía a un cono relativamente estrecho (aunque supongo que en algún tipo de aplicaciones merecería la pena).

Lo de la fuerte dependencia respecto a la posición del observador es interesante, porque muchas veces se nos olvida que, si el mundo fuese una simulación, el "ancho de banda" que gastaría sería brutal.

Germánico dijo...

"cuando hablamos de invisibilidad es porque el cuerpo "invisible" no capta luz visible pero puede captar otras formas de radiación", dices, Brain May...¿con pigmentos especializados que lo traduzcan en una percepción?....uffff...

Yo cuando imagino lo que pasaría si me hiciera invisible no puedo dejar de pensar en los peligros que correría. Yo podría ver a los demás y los demás no podrían verme a mi, con lo que allí donde no llegara mi percepción estaría expuesto a ser atropellado. Ser translúcido no implica necesariamente que todo te atraviese, así que ser visible tiene también sus ventajillas, que fácilmente olvidamos....

Germánico dijo...

Lo que digo de pigmentos que traduzcan en percepción es sistema nervioso mediante, se entiende. De todas formas toda materia interacciona de una u otra forma con la luz. No sé si existirá alguna cosa perfectamente translúcida que pueda considerarse material. Lo que refleja las distintas ondas electromagnéticas puede generar percepciones, con distintos tipos de receptores adaptados a ello, y aquello que no lo hace, sino que lo absorbe todo, puede rellenarse perceptivamente con un “color” tal como el negro.

¿Cómo hacer invisible un cuerpo humano?...creo que la ciencia está muy lejos de lograrlo. Habría que transformar toda la materia de la que está compuesto y que entra en él de una u otra forma, en translúcida.

Germánico dijo...

Aunque, bien pensado.....ser totalmente translúcido....¿no implicaría, contrariamente a lo que he dicho, que TODO, absolutamente TODO, te atravesase?....

Germánico dijo...

Mi conclusión, después de esta comedura de tarro en cuatro capítulos, es que “ser” invisible es imposible, pues es contrario a las propiedades de la materia. Así que no es que uno no viese, es que ni siquiera sería. Pero esto es como los gamusinos, su existencia se demuestra de su inexistencia, o como los interminables debates bizantinos sobre el sexo de los ángeles.

Que me corrijan si me equivoco (que seguro).

Freman dijo...

Puestos a escoger, prefiero ser ubícuo... bueno, no. No quisiera estar en el cuarto de baño de Cristina Almeida, ni en el tocador de Maria Antonia Iglesias, ni... demasiadas excepciones.

Germánico dijo...

Una proposición indecente:

Si te montas una cama redonda con las citadas y de la Vogue te doy 1 millón de euracos de vellón.

PD: Estaré ahí para verlo, pero vosotr@s no me veréis; he descubierto la fórmula para ser invisible y voyeur a la vez.

Freman dijo...

Antes muerto que sencillo...

PD: Estaré ahí para verlo, pero vosotr@s no me veréis; he descubierto la fórmula para ser invisible y voyeur a la vez.

Pon una cámara. En el fondo, hay una ilusión del pensamiento: ¿dónde estoy yo? Todo depende de "quién" soy yo (y de lo que "yo" puedo hacer, que cuando uno se pone a enredar con la causalidad, no es tan sencillo como parece). Si sólo me importa ver, puedo estar en cualquier parte si puedo colocar una cámara en cualquier parte.

Si también quiero "hacer", es más complicado... pero puede echar una mano la nanotecnología del siglo XXII. Puedo enviar una nube de nanobots al sitio donde quiero hacer algo. Mientras estén dispersos como un gas, será difícil pillarlos. En el momento de actuar, basta con condensarlos, en plan Mazinger Z, pero multiplicado por un orden de magnitud.

Germánico dijo...

No, yo no quiero solo ver, ni siquiera hacer....¡yo lo que quiero es oler!.

Freman dijo...

Bueno, entonces es fácil. Toda la mierda es cuánticamente indistinguible.

Germánico dijo...

Ay, la de matices químicos que tienen las mierdas. Nunca se las valorará lo suficiente.

Si nos vamos a lo cuántico me atrevería a decir que TODO es indistinguible.

Freman dijo...

¿No conoces, por cierto, la hipótesis del capuccino cósmico? En un diagrama de Feynman, se puede interpretar un positrón como un electrón si se invierte la flecha del tiempo. No hay nada que impida considerar lo que nosotros entendemos como aniquilación de un par electrón/positrón de una manera muy diferente: un electrón choca con un rayo gamma suficientemente potente, y se transforma en un positrón que "viaja hacia el pasado" (el concepto de viaje, realmente, no existe en el simétrico y lineal mundo de la mecánica cuántica). ¿Quién te dice entonces que ese segundo electrón cuya nube estaba aproximadamente situada a un metro del primero no es el mismo electrón después de chocar unas cuantas veces en tantos otros puntos del espaciotiempo? ¿Quién me asegura que todos esos electrones que vemos no son, en realidad, uno mismo mil veces reflejado? Al fin y al cabo, ¡todos son indistinguibles, una vez que tenemos en cuenta el spin!

Una vez realizada la acrobacia mental con el electrón, ¿hay algo que impida hacerlo con los bariones? El cuadro resultante no es muy consolador, sin embargo: es fácil demostrar que ese mundo capuccino es finito y acotado. Un buen día, nos acercamos al borde, donde se produce el último rebote, y el mundo deja de existir, pues termina la flecha del tiempo. Uno se acuesta el lunes y no es que se destruya: es que el martes nunca llega porque nunca existió.

Germánico dijo...

Al margen de las acrobacias que hagan los electrones, las acrobacias mentales que se hacen especulando en las fronteras difusas de la física cuántica producen verdadero vértigo. ¿Qué hay bajo nuestros pies?...despertamos del sueño cuántico y tenemos el suelo, y la certidumbre de la gravedad Newtoniana y su mecánica sincrónica y perfecta.

Volviendo al tema del post (ya va siendo hora, que si no nos van a echar), yo diría que si algún día se logra la invisibilidad, será a través de técnicas que se asienten en conocimientos obtenidos en la física de las partículas elementales.

Tú que eres aficionado a esto de la física: te recomiendo que entres en la web de Juan Domínguez Montes, que tengo enlazada en mi blog. Tiene un trabajo que podría ser revolucionario colgado.

Brain May dijo...

"cuando hablamos de invisibilidad es porque el cuerpo "invisible" no capta luz visible pero puede captar otras formas de radiación", dices, Brain May...¿con pigmentos especializados que lo traduzcan en una percepción?....uffff..."
Germanico no me referia a que tengamos receptores especificos para la transduccion de una señal electromagnetica distinta a la luz visible, me refiero a q el cuerpo en si puede captar otras formas de radiacion, vease el vidrio, transparente a la luz visible pero opaco a la radiacion UV

Germánico dijo...

Si, ya sé a lo que te refieres, Brain May, pero si el cuerpo invisible eres tú y precisas pigmentos para ver, si estos son válidos solamente para longitudes de onda por encima o por debajo de la visible, dejando pasar esta, podrían, teóricamente, ser "invisibles", manteniéndose intacta la capacidad de percibir. Esa es la retorcida idea a la que me refería.

Leonudio dijo...

Bien, yo pienso que la invisibilidad si es posible.

No en el sentido de que el ser humano pase a no captar luz, si no en el de mimetizarse.

Estoy seguro de que conseguiremos en un futuro algún tipo de material que emita la imagen de lo que se encuentra tras de nosotros, pareciendo así que la luz nos ha atravesado.

Lo que ya hace el camaleón y muchos otros animales al mimetizarse, pero de un modo mucho más acanzado.

;-)

Freman dijo...

Estoy seguro de que conseguiremos en un futuro algún tipo de material que emita la imagen de lo que se encuentra tras de nosotros,

No me hagas caso, porque no lo he visto "formalmente", pero tengo la impresión de que no funcionaría para todas las posiciones del observador, excepto consumiendo un ancho de banda acojonante. Es una corazonada: la complejidad de los algoritmos de raytracing es enorme, y no tengo claro que no se pueda reducir un problema al otro. Cada punto de la "piel" debe emitir no un único color, sino un color que varía respecto al ángulo (una función parecida a las BDRFs del raytracing) y la forma de esa función en cada punto de la piel tiene que integrarse a partir de los puntos correspondientes al hemisferio opuesto de la entidad.

Pero lo mismo son problemas diferentes, o existe un atajo para el cálculo, o puedes reducir la calidad de la simulación sin afectar excesivamente la calidad del camuflaje (quizás sólo se necesite una cantidad razonable de sensores, por ejemplo). Incluso puede resultar interesante explicar por qué. Le echaré un vistazo en cuanto tenga algo de tiempo.

JC dijo...

Un video muy bueno sobre percepción de números por parte de las personas, crecimiento y el problema energético.
Me ha parecido un buen video, merece la pena verlo...
Está relacionado con el problema tratado en otro post sobre la energía.
Por si acaso no os pasais por el antiguo post os lo pongo aquí tb.
Un saludo

http://video.google.es/videoplay?docid=8642751995539239050&hl=es

Leonudio dijo...

Claro Freman, por eso digo que lo conseguiremos en el futuro. Porque no es algo como hacerte invisible. Si no que las limitaciones técnicas nos lo impiden igual que nos impedían volar o salir al espacio, en el momento en que se solventen...

Freman dijo...

Claro Freman, por eso digo que lo conseguiremos en el futuro.

Depende. El terreno de la complejidad algorítmica está lleno de minas. Cuando un problema tiene complejidad no polinomial, puede que por mucho que aumentes la potencia del hardware, no llegues a dar con una solución práctica. Pero tampoco es una barrera absoluta: depende también del tamaño típico de los problemas. O puede aparecer una solución heurística aceptable.

Miski dijo...

La invisibilidad existe y lleva mucho tiempo practicándose...que se lo pregunten a los cefalópodos; lo que no existe aún, que sepamos, es una copia humana del sistema. Por cierto, el ojo de los cefalópodos no sólo se parece al nuestro sino que es mejor: no tiene punto ciego y la circulación va por detrás de la retina por lo que no se produce apantallamiento de la imagen. En nuestro caso, la imagen proyectada sobre la retina está recorrida por las sombras reticulares que producen los pequeños vasos sanguíneos que nutren la retina y es el cerebro el que se encarga, al procesar la información visual, de corregir esta distorsión.

Parasite dijo...

la invisibilidad tampoco está tan lejos, para muestra este botón:

John Pendry: Las aplicaciones de la invisibilidad no se pueden prever

El pasado otoño, un experimento publicado en la revista Science dio la vuelta al mundo: un equipo de la Universidad de Duke (EE.UU.) consiguió que un pequeño cilindro fuera invisible a las microondas. El físico británico sir John Pendry (1944, Inglaterra) es el autor de esta espectacular teoría y de otra que ha creado controversia en la comunidad científica: la lente perfecta. El experto en nanofotónica, miembro del Imperial College of Science and Technology de Londres, está en San Sebastián en el congreso Trends on Nanotecnology (TNT).

FUENTE | El País-Futuro

Pregunta. ¿Qué se ha mejorado desde el experimento publicado en Science?
Respuesta. Entonces se recubrió con metamateriales un cilindro de cobre de dos o tres centímetros de diámetro. Lo hicimos en dos dimensiones, colocando el manto de invisibilidad entre dos placas conductoras en las que se tiene un control muy preciso de la radiación, porque queríamos hacer algo rápido con lo que probar la validez del concepto. Ahora se está trabajando en tres dimensiones, algo mucho más complejo porque hay que hacerlo en espacio abierto y manejar muchos más parámetros. En un futuro cercano se utilizarán otro tipo de objetos, de diferentes tamaños, y a la larga se podría conseguir invisibilizar a personas.

P. ¿Será posible lograr la invisibilidad a la luz visible?
R. Sí, será posible, aunque por ahora nos estamos centrando en la invisibilidad en otras zonas del espectro electromagnético. La luz visible requiere rodear al objeto de un manto nanoestructurado muy complejo, y la nanotecnología no está todavía suficientemente desarrollada.

P. ¿Qué son los metamateriales, de los que parte el hallazgo?
R. Para lograr la invisibilidad, el escudo curva el rayo de luz y evita que se refleje en el objeto. Es un fenómeno similar a cuando vas conduciendo por la carretera y el asfalto parece que ondea como el agua. Eso ocurre porque el rayo de luz se va curvando a medida que atraviesa la capa de aire por encima de la carretera. Justo encima del asfalto la densidad del aire es menor por el calor, lo que provoca un cambio en el índice de refracción y así sucesivamente hacia arriba. Una estructura, así, con un índice de refracción que varía por capas sucesivas es, en definitiva, un metamaterial natural. De manera similar, nosotros creamos metamateriales artificiales controlando la variación del índice de refracción a lo largo de la estructura.

P. Hay científicos que cuestionan la utilidad del descubrimiento. ¿Qué aplicaciones prevé?
R. Yo me dedico a esta línea de investigación porque me apasiona, no para ganar dinero con la venta de patentes. Cuando tienes una tecnología muy revolucionaria, las primeras aplicaciones suelen ser ordinarias y aburridas y las más relevantes no se pueden prever. Es lo que pasó con el láser, cuya primera aplicación fue en los cajeros de los supermercados. Por ahora, estamos aprendiendo a hacer metamateriales y lo que obtenemos son pequeños prototipos a escala de laboratorio.

P. Pero se ha hablado de su uso en telefonía móvil y nuevas lentes, entre otros.
R. En los vehículos espaciales, los metamateriales podrían reducir el espesor de sus lentes, lo que reduciría su precio. También se podría pensar en mantos de invisibilidad para teléfono móvil, pero el problema es cómo hacer para que cueste un dólar por móvil. Ese tipo de aplicaciones se estudiarán cuando la tecnología esté más desarrollada. La invisibilidad a un campo magnético se podría aplicar también en la toma de imagen por resonancia magnética nuclear. En ese caso, el manto no haría invisible al paciente sino a los operarios.

P. El Ministerio de Defensa inglés financió el proyecto, por lo que confiará en sus aplicaciones militares a corto plazo.
R. Por supuesto, los militares tienen dinero y financian investigaciones que puedan tener aplicaciones militares. En un radar tradicional, un emisor emite radiación que es reflejada por los objetos que se quieren identificar como, por ejemplo, un avión. La reflexión se puede evitar oscureciendo el avión a la radiación. Sin embargo, debido al fondo de radiación artificial que existe por la multitud de aparatos que utilizamos, como por ejemplo los teléfonos móviles, el avión deja una sombra que se puede detectar. Con un manto de invisibilidad se sortearía este problema.

P. ¿En qué consiste la lente perfecta?
R. Esto también se puede relacionar con la capa de invisibilidad y la idea de curvar los rayos de luz. Es como si dobláramos un rayo de luz hasta el límite, y luego lo dobláramos en el sentido contrario, delineando una especie de S invertida. De esa manera, se crea un espacio negativo y uno positivo que se cancelan el uno al otro. Es como si el rayo de luz no hubiera recorrido distancia alguna y por eso se puede crear una imagen perfecta, porque no ha habido espacio para que pueda llegar a distorsionarse. El profesor Xiang Zhan de la Universidad de Berkeley ha probado experimentalmente esta teoría con una lente de plata. Ahora el reto es mejorar este tipo de lentes y hallar materiales más eficientes que la plata. La lente perfecta se podría utilizar, por ejemplo, en optoelectrónica y para aumentar la capacidad de almacenamiento de los sistemas ópticos.

Anónimo dijo...

muy interesante

Anónimo dijo...

todos habaln de invisibilidad referida a procesos fisicos, pero nosotros como animales mas avanzados tenemos la capacidad de desarrollar biologicamente o con herramientas avanzadas de la psicologia ser invisibles al ojo humano, solo generar una informacion no incluida en la data del cerebro que al compararla con un elemnto del entorno no la descodifica, ademas de tener informacion geneticamente para generar cripsis, en castellano pasar desarpercibido, de acuerdo a las hebilidades como animal avanzado en virtud a las necesidaddes en en que se mneja

saludos

jose antonio dijo...

el último comentario parece interesante pero me resulta ininteligible, si el autor pudiese ampliarlo un poco más se lo agradecería.
un saludo.